Bajan impuestos, pero ¿quién se beneficia realmente?

La quita de impuestos internos no impacta como se espera.

Bajan impuestos, pero ¿quién se beneficia realmente?

Desde hoy, la quita de impuestos internos a bienes y servicios como autos y telefonía celular se hace efectiva. Sin embargo, la realidad es que el impacto real en los precios es casi irrelevante. Las grandes empresas del sector de telefonía, como Claro, Movistar y Personal, ya admitieron que la reducción de costos será mínima. En una factura de $90.000, el ahorro por la eliminación de impuestos internos apenas representa $6. ¿De qué sirve una medida que no alivia el bolsillo de los consumidores?

El sector de seguros enfrenta una situación similar. Aunque se esperaban cambios significativos en los precios, la realidad es que la eliminación del impuesto interno tendrá un efecto marginal. El 36% del costo de un seguro sigue compuesto por impuestos, lo que limita cualquier posibilidad de mejora en la competitividad y la calidad de cobertura. ¿Es esta la forma en que el gobierno busca impulsar el mercado? Las palabras de los expertos son claras: reducir la carga impositiva es vital, pero las acciones siguen siendo insuficientes.

En el rubro automotriz, algunos precios han bajado hasta un 25%, pero el verdadero efecto se siente solo en el sector de alta gama. La reducción de precios en modelos como el AMG GLE 53 Coupé de Mercedes-Benz puede llamar la atención, pero no todos los consumidores pueden acceder a estos vehículos. La pregunta que queda es quién realmente se beneficia de estas decisiones fiscales. Los cambios parecen más un intento de alivio simbólico que una solución real a los problemas económicos del país.

El impacto en embarcaciones y aeronaves también deja mucho que desear. Aunque la eliminación de impuestos internos podría haber sido una oportunidad para revitalizar estos sectores, las condiciones siguen siendo adversas. La falta de certeza y la presión de costos siguen limitando el crecimiento. A pesar de las promesas de mejoras, la realidad es que los sectores afectados siguen esperando cambios significativos que nunca llegan. ¿Qué está esperando el gobierno para actuar de manera efectiva?

La eliminación del IVA a la energía eléctrica para riego en el sector agroindustrial es un paso, pero no suficiente. En un contexto donde los costos de producción siguen aumentando, las medidas parecen más un parche que una solución. La falta de acción contundente por parte de las autoridades deja a los sectores más vulnerables en una situación de incertidumbre. Las promesas de alivio fiscal se desvanecen ante la realidad de un país que sigue lidiando con una economía en crisis.

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