Mahiques se postula como fiscal mientras ejerce como ministro

El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, se inscribe en concursos para fiscalías en Comodoro Py, generando cuestionamientos sobre su doble rol.

Mahiques se postula como fiscal mientras ejerce como ministro

El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, se encuentra en el ojo de la tormenta tras inscribirse en dos concursos para ser fiscal en Comodoro Py, mientras aún ejerce funciones en su cargo actual. Esta situación plantea serias dudas sobre la ética de su doble rol en un momento donde la corrupción y la justicia son temas candentes en la agenda pública. Desde su llegada al gabinete de Javier Milei hace menos de un mes, Mahiques ha sido objeto de críticas por no renunciar a su puesto como fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, del que se tomó una licencia extraordinaria concedida por él mismo.

La participación de Mahiques en estos concursos, destinados a cubrir vacantes en la fiscalía de Cámara y en juzgados federales, no es solo una cuestión administrativa. Su nombre figura junto a otros 289 concursantes en un contexto donde la fiscalía tiene un rol crucial en la revisión de decisiones judiciales que involucran a funcionarios públicos. Esto genera un conflicto de intereses evidente: ¿cómo puede un ministro que supervisa la justicia aspirar a un cargo que podría investigarlo a él o a sus colegas?

Cercanos al funcionario intentan minimizar la controversia, alegando que su inscripción es parte de su carrera judicial y que no es una prioridad inmediata. Sin embargo, esta justificación suena a un intento de desviar la atención sobre un hecho que no puede ser ignorado: Mahiques se inscribe en un concurso que podría llevarlo a un puesto de alto poder en el sistema judicial, mientras se encuentra en el cargo que debería supervisar. La falta de claridad sobre cuándo, o si, renunciará a su actual puesto no hace más que aumentar las sospechas sobre sus verdaderas intenciones.

La ambición de Mahiques de alcanzar la Procuración General, un cargo vacante desde 2018, se vuelve más evidente en este contexto. Su padre, Carlos Mahiques, ocupa un cargo en la Corte Suprema, lo que añade una capa de complicidad familiar a esta situación. El gobierno de Milei, al permitir esta situación, no solo muestra falta de transparencia, sino que también expone su propia vulnerabilidad ante un sistema judicial que debería ser independiente y libre de influencias políticas.

La decisión de Mahiques de participar en estos concursos mientras ocupa un cargo ministerial refleja un desprecio por las normas éticas que deberían regir la función pública. La presión sobre el gobierno crece, y la pregunta que queda es si realmente se permitirá que una figura tan polémica y cuestionada acceda a un puesto clave en la justicia. La impunidad y el clientelismo siguen marcando la agenda política, y la sociedad comienza a preguntarse: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar este gobierno para mantener sus propias estructuras de poder?

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *