Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124
Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124
El mediocampista se desliga de rumores y apela a la unidad.

Rodrigo De Paul, mediocampista de la selección argentina, salió al cruce de los rumores que apuntaban a una crisis en el vestuario tras la victoria por 5-0 ante Zambia. En un intento por calmar las aguas, De Paul dejó en claro que el equipo no está aquí para hacer política, desmintiendo las versiones que lo vinculaban a un supuesto conflicto con sus compañeros y con el entrenador Lionel Scaloni. “Vinimos a jugar al fútbol, no a hacer política”, afirmó, buscando poner fin a las especulaciones que han circulado en los últimos días.
Las versiones sobre una supuesta división en el plantel se intensificaron luego de que se sugiriera que De Paul había propuesto salir a la cancha con una camiseta en apoyo a Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, en medio de su procesamiento judicial. Esta situación generó un clima tenso, especialmente después de que Scaloni decidiera dejarlo fuera del once titular. Sin embargo, De Paul fue contundente en su defensa del grupo, insistiendo en la necesidad de estar “más juntos que nunca” de cara al Mundial.
El mediocampista, que juega en el Inter Miami, se dirigió a la prensa con un mensaje claro: el enfoque debe estar en el fútbol y no en la política. Aseguró que el equipo se siente respaldado por el pueblo argentino y que eso es lo que realmente importa. “Entendemos que muchas de las polémicas venden más, pero debemos concentrarnos en lo que hacemos en la cancha”, declaró. Esta postura busca distanciar al equipo de las controversias externas que amenazan con desviar la atención de su objetivo principal: el Mundial.
Además, De Paul enfatizó que la unidad es crucial para el éxito del equipo. Mencionó que Lionel Messi también se había expresado en este sentido, pidiendo cohesión entre los jugadores. Sin embargo, el hecho de que Tapia, bajo un manto de controversia, continúe publicando imágenes con figuras del fútbol genera más dudas que certezas sobre la verdadera dinámica en el vestuario. La pregunta que queda es: ¿será suficiente la voluntad de De Paul y sus compañeros para mantener a raya las tensiones internas y enfocarse en lo que realmente importa?
La presión sobre la selección argentina crece con cada partido. La historia reciente muestra que el camino hacia la gloria está lleno de obstáculos. Mientras tanto, la sombra de la política y las controversias externas sigue acechando. La declaración de De Paul es un intento de reafirmar la identidad del equipo, pero el conflicto sigue latente. La incertidumbre sobre la cohesión del grupo y la presión mediática continúan siendo una amenaza constante en un entorno donde la victoria es la única opción.