Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124
Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124
El economista advierte sobre la confianza y los errores de Milei.

Ricardo Arriazu lanzó un pronóstico optimista para la economía argentina: un crecimiento del PBI del 5% este año, siempre que se mantenga la confianza. Sin embargo, su mensaje es claro: el margen para errores de política económica es mínimo. En sus declaraciones, el economista se alineó con el presidente Javier Milei al afirmar que ‘van a sobrar dólares’, pero advirtió que el éxito depende de no ‘chocar la calesita’. La responsabilidad recae en el gobierno y su capacidad para evitar decisiones equivocadas.
Durante una charla en Tucumán, Arriazu describió un contexto internacional favorable para Argentina, con la posibilidad de un superávit de US$13.000 millones en el sector energético y otros US$6.700 millones en el agro. Sin embargo, estos números son solo proyecciones que podrían desvanecerse si la política cambiaria no se maneja adecuadamente. Para Arriazu, la clave está en la demanda de divisas: ‘El partido de este año es si se compran más o menos dólares’, enfatizó. Cada dólar adquirido representa un gasto interno menos, y su compra excesiva podría frenar el crecimiento.
El economista también señaló los peligros de un tipo de cambio apreciado, sugiriendo que el gobierno debería comprar dólares a $1400 para evitar una caída excesiva del peso. Esto refleja una estrategia que podría ser vista como necesaria, pero también arriesgada. Mientras el gobierno de Milei se presenta como un nuevo comienzo, Arriazu advierte que la estructura productiva argentina es ‘artificial’ y que la transición será dura. ‘Habrá dos o tres años de destrucción de empleo’, pronosticó, un claro indicio de que el camino hacia el crecimiento no será fácil.
La visión de Arriazu sobre la economía argentina no es solo un análisis; es una advertencia. En un contexto donde la confianza es fundamental, la administración de Milei enfrenta el desafío de demostrar que puede manejar la economía sin caer en los errores del pasado. La presión aumenta. La economía puede crecer, pero la fragilidad de la confianza y los errores de política pueden llevar a una situación insostenible. El futuro está en juego, y las decisiones de hoy marcarán el rumbo de mañana.